Un sueño inesperado me trae mensajes que trato de interpretar. Si viviera en la época mitológica quizás podría comprender mejor su naturaleza benévola o maligna, sin embargo vivo en una era dominada por la ciencia y buscar un sentido a un sueño puede ser considerado un disparate para una mente práctica y técnica. Los sueños parecen cartas que vienen de un tiempo remoto, a veces la letra es ilegible en un papel que atravesó caminos sinuosos, muchas manos arrugaron la hoja y el agua de lluvia destiñó la tinta. Poderes sobrenaturales demoníacos o divinos, no se...ahí están.
Me hallaba en la casa de mis tíos, en Sarandí. Un rinoceronte en el patio me perseguía. Logré escapar y entré a la casa, cerré con llave la puerta de entrada al lavadero y la cocina, mientras tanto el rinoceronte presionaba con su cabeza para romperla. Coloqué algunos objetos para retrasar lo que ya parecía imposible detener, el rinoceronte entraría finalmente y yo me sentía indefenso.
Corrí a través de la cocina y el comedor, llegué hasta la puerta de salida a la calle, intenté abrirla pero estaba cerrada con llave. Con angustia, desesperación y manos temblorosas traté de introducir la llave en la cerradura. Mientras tanto, el rinoceronte al fin consiguió vencer la tenue defensa y ya estaba detrás dispuesto a atacarme, vi su único cuerno reluciente y sus orejas paradas en clara posición de agresión, de sus ojos se desprendían destellos rojos y de sus fauces un vapor mezclado con saliva. En mi desesperación por detener lo que parecía inevitable creo que acaricié el cuerno del animal en un último intento de salvarme.
No se de que manera, fue un segundo, la puerta se abrió y logré salir del encierro y subir al techo de la entrada. El rinoceronte pataleaba y bufaba debajo, se le había escapado la presa, volvió sobre sus pasos y subió la escalera que lo llevaba a la terraza en un intento de impedir mi fuga. Ya no me pudo alcanzar, al menos por ahora. Me desperté entre sollozos, temblando y bañado en un sudor frío.
Durante el sueño la liberación de mi espíritu me trae el poder de una naturaleza exterior. El alma parece que se libera de la cadena del cuerpo y vaga por caminos, a veces claros y radiantes y otras oscuros, fríos. ¿Será simple superstición? ¿Arquetipo genético de una familia propensa a creer en la luz mala y en el lobizón? (traducción vernácula del hombre lobo).
Un contenido latente manifiesto en el sueño me angustia.
miércoles, 11 de marzo de 2009
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